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Las características de un traje incómodo (que además no se ve bien)

Actualizado: 16 sept 2021

A lo largo de mi vida, me he topado con más de un buen caballero que me ha dicho alguna frase como "yo no uso traje porque lo encuentro muy incómodo" acompañada de algún gesto que deja entrever el recuerdo de alguna mala experiencia al vestir. Y no, contrario a lo que se pueda pensar, no todos los que me han dicho frases como esa son personas desaliñadas y con muy poco interés por el estilo. No obstante, a menudo esas frases eran el preludio de un relato que incluía palabras como: rigidez, restricción de movimiento, pesadez y otras tantas expresiones que ultimadamente querían decir incomodidad. Otras frases como "me acalora" también han sido bastante recurrentes. Pero lo que es cierto, es que no es realmente culpa del traje per se. Al menos no del concepto del traje como lo conocemos; me explico: el culpable es el traje de mala calidad o de la talla incorrecta que llevaban puesto, no el uso de un traje por si mismo. El culpable es el traje que no los dejó levantar el brazo sin mover toda la chaqueta o que al ponérselo parecía que ha sido tomado del armario de su padre, que pesa unos kilos de más. Lo cierto es, que en ninguna prenda se nota más que algo está mal hecho y que es de la talla incorrecta que en un traje, en Astyle by A hemos hablado antes de cúal debería ser tu primer traje, de los distintos tipos de trajes que hay y de algunos de los cortes de traje históricos, pero hoy debemos aclarar:


¿Cuáles son las razones por las que un traje se siente y/o se ve mal?


La talla incorrecta:


Esta es la razón número uno del por qué un traje (y en general toda la ropa) se siente y se ve mal. Tanto si es enorme como si te queda demasiado apretado, algo de la talla incorrecta limitará tu movimiento y dará la impresión de que lo has tomado prestado del armario de alguien más. En el primer caso (muy grande) tendrá un agujero para acceder a los brazos muy amplio y bajo, mismo que hará que a la hora en que te muevas con la chaqueta cerrada, todo el traje se mueva contigo (este es un mal recurrente en casi todos los trajes baratos) además, perderás la máxima virtud de un traje como es el enfatizar la figura masculina y al contrario, obtendrás un atuendo acartonado en que se pierde absolutamente tu silueta, aun cuando estés muy en forma; toma como referencia al luchador profesional y actor norteamericano John Cena, al que tienes en la imagen a continuación.



A menos que hayas vivido los últimos años de la cultura pop en una cueva, sabrás que John Cena está en un estado de forma considerable, vaya, es un típico hombre musculoso que jamás falta al gimnasio. Pero pese a eso, su mala elección en cuanto a la talla de su traje lo hacer bastante promedio, incluso con unos kilos de más. Así de importante es la talla y el corte de un traje. A continuación tienes otros malos ejemplos de personas que eligieron usar una demasiado grande (y te darás cuenta que no es asunto de dinero, pues verás a Al Pacino y Donald Trump, personas no sólo famosas sino que tienen acceso a un presupuesto enorme)



En cambio, si utilizas un traje demasiado ceñido, apretado o de una talla por debajo, de entrada sentirás como la prenda restringe tu movimiento: la espalda, el pecho y hasta los cuádriceps estarán bastante apretados y a la larga sólo lograrán fastidiarte y no se diga si debes usar el traje para un banquete: después de la comida odiarás cada minuto dentro de esa prenda.


¿La Solución?


De entrada, para evitar adquirir cualquier prenda de sastrería muy amplia o corta debes saber tu medida o al menos reconocer qué cosas debes tomar en cuenta a la hora de comprar un traje. Hay dos que marcan la pauta: que la chaqueta te quede bien en los hombros (los hombros de la misma deben terminar donde terminan naturalmente los tuyos) y que los pantalones te queden bien en la cintura: no debes necesitar de un cinturón para que te queden, pero tampoco deben apretarte, el truco para saber esto es tomar dos dedos de tu mano e introducirlos en tu cintura, si entran sin dejar espacio el pantalón te queda bien, si no entran es probable que te queden apretados y si te sobra espacio al hacerlo, definitivamente esos pantalones te quedan grandes. En cuanto a la cintura, si necesitas que un traje te haga silueta porque al comprarlo te parece muy recto, es algo que un sastre puede hacer sin ningún problema y que no te será muy costoso.



Ahora bien, si ya tienes un traje que te queda demasiado grande, siempre puedes mandarlo ajustar con un sastre: la excesiva tela en pantalones y chaqueta pueden reducirse y dan margen de maniobra para el ajuste. En caso de que tengas un traje que te queda muy pequeño, lo mejor será que trates de pasárselo (gratuita u onerosamente) a alguien más, pues no hay margen para una ampliación, sobre todo en los hombros y espalda, en caso de que sólo sientas que es difícil de cerrar porque has ganado algo de peso, no tendrás que desecharlo, pero si tendrás que volver a estar en forma para poder usarlo con elegancia y no dar la impresión de que darás el "botonazo" en cualquier momento.


La tela:


Esta es la razón principal del por qué un traje acumula calor de más (aunque no sea verano) y te hace sudar innecesariamente. Tienes que saber que el poliéster y todas sus mezclas y derivados (material de que están hechos los trajes de tiendas como Zara) tendrán como resultado último el que acumules calor, sobre todo si te mueves, además de impedir que tu piel respire. El poliéster es un derivado de la familia del plástico que salvo en sus variantes creadas para el Performance en la ropa deportiva de marcas como Adidas, Nike o Under Armour (esas que ves presentes en la Champions, la NBA, los Juegos Olímpicos etc) no es muy generoso con tu piel, no crea un efecto agradable en tu figura, envejece mal y no es cómodo de usar pues crea una especie de efecto invernadero en tu cuerpo, creando un pequeño sauna dentro que sólo te hará sudar la camisa (y hay quienes afirman que daña la salud)



¿La Solución?


Tristemente, si ya posees un traje con estas características no hay mucho arreglo. Quizás le podrás sacar el mejor partido en los meses de frío (por su efecto acalorante) pero en verano sin duda alguna será difícil de usar, para esas situaciones te recomiendo que utilices prendas ligeras y frescas como base (una camisa de lino o de un algodón fresco) para contrarrestar los efectos del poliéster y por supuesto, considera comprar un traje de una tela más agradable contigo.



La construcción:


Es muy importante sobre todo en la chaqueta del traje. Una chaqueta hecha con una construcción pobre no sólo envejecerá muy mal, sino que se sentirá especialmente rígida (además de acumular calor innecesario) pero ¿Qué es una construcción pobre o de mala calidad? Si estas familiarizado con este blog, habrás leído nuestro artículo sobre el Canvas. Si no es el caso, aquí tienes un breve resumen: todas las chaquetas de traje llevan, entre el forro y la tela de que está hecho, una entretela que ayuda a la prenda a mantener su estructura y es un catalizador para que se amolde a tu cuerpo y envejezca de manera agradable. Básicamente hay tres tipos de construcción: los trajes Full y Half Canvas (con una entretela de calidad, cosida a la prenda en sus extremos) y por último, aquellos con entretela adhesiva (la mayoría de los trajes en tiendas de fast fashion e incluso de varios diseñadores). Estos últimos literalmente pegan una especie de mezcla de tela sintética con algodón a la tela del traje, haciéndolo rígido y lo peor de todo es que, a lo largo del uso con el tiempo y el paso de la plancha o de las tintorerías, esta entretela adhesiva se separará del traje, dejando a su paso burbujas que se notan en el exterior y que lo hacen verse mal. A continuación una imagen de cómo se ve la versión ligera de una tela adhesiva (la parte blanca):



Lo peor de todo es que con esta construcción con pegamento también se guarda calor pues el mismo, al estar seco y sólido, restringe el flujo natural de aire que pudiera tener la tela de la chaqueta. En este sentido es la peor de las construcciones, no sólo por crear un producto desechable sino porque le quita todas las propiedades positivas a la tela principal de la prenda.


¿La solución?


Al igual que con la tela, no hay mucho que puedas hacer respecto de la construcción de un traje. Mi recomendación para que dure mucho más antes de que aparezcan esas burbujas incluye pasarle mucho menos seguido la plancha y evitar llevarlo a la tintorería a menos que sea indispensable; en cuanto a la rigidez, esta no se perderá, pues es parte de la construcción del traje con entretela adhesiva (después de todo, es pegamento seco).


Allí tienes Astyler, las razones por las cuales un traje puede ser incómodo y sobre todo: qué debes evitar a la hora de comprar un traje. Yo me despido como siempre recordándote:


Encuentra tu estilo.


-A



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