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Todo sobre el Bespoke (vayamos al Sastre)

Un traje a la medida y la experiencia que implica adquirirlo es algo que sinceramente creo todos los hombres deberíamos conocer al menos una vez en la vida. No sólo por ser una actividad inherentemente masculina, sino porque se accede al beneficio de tener un traje (una prenda clásica, elegante y de poder) hecho completamente a la medida, con los detalles y toque personal que tú le des, una prenda auténticamente tuya.


Hoy iniciaremos una serie de artículos sobre sastrería avanzada, que te ayudarán a convertirte en todo un experto en este modo de interpretar el estilo. Comencemos, entonces con el primer paso: tu primer traje bespoke.


I. Eligiendo un sastre:


Este es el primer y más importante paso a la hora de decidir saltar al camino hecho a la medida. ¿Por qué? Porque cada Maestro Sastre ha sido educado en un corte, una escuela y un estilo particular y si bien un verdadero maestro podría o debería poder hacer lo que sea, lo cierto es que lo mejor es no obligarlos a salirse del corte de la casa (finalmente es el que dominan y hacen mejor) por lo que es muy necesario hacer una buena investigación antes de dar el paso.



Hablar con los sastres (o los dueños de las sastrerías) siempre es bueno, vigilar sus redes sociales (hoy en día todos las tienen) para ver qué clase de producto final puedes esperar y por supuesto, el que tengas una idea clara de qué es lo que quieres para tí, en qué corte y qué estilo te ayudará a saber con bastante certeza con qué sastre trabajar: si quieres un traje con un corte vintage o de alguna de las épocas doradas de la sastrería, no vas con un sastre que se dedique sólo a hacer modernos trajes slim fit, ni viceversa.


II. La tela:


Hemos hablado muchas veces de la importancia de la tela en general para que tu ropa sea cómoda, versátil y combinable. En un traje a la medida tienes la virtud de que tú la eliges.



Lanas, desde pesadas y en acabado de franela para el invierno hasta peinadas (el estándar para un traje de negocios) y en tejido tropical para el verano, lino, tweed, mohair y hasta seda y cashmere, el mundo de las telas puede ser tan amplio como confuso, pero debes estar bastante centrado en el propósito de este primer traje a la medida, lo más prudente será buscar versatilidad: que sirva lo mismo para situaciones diurnas que nocturnas, que pueda utilizarse durante todo el año y que pueda utilizarse en separados. En ese sentido, siempre será bueno quedarse en la gama de los azules o los grises (tu estilo y gusto personal definirá cuál te va mejor) y por supuesto, no optar por patrones muy llamativos (sobre todo si es tu primer traje y no tienes los básicos cubiertos). Asimismo, la tela deberá ser de un tejido que sea congruente con el clima del lugar donde vives y que te permita usarlo varias veces al año. Recuerda que en invierno siempre podrás usar un suéter o jersey y un abrigo con el traje, pero que en verano realmente no podrás hacer mucho más que usar una camisa de lino o algodón abierto a la brisa. Como regla general debes saber: si la tela brilla o tiene algo de seda, estás frente a una tela que ha sido pensada para usarse de noche, entre más mate y más clara sea, más de día se vuelve.


III. El estilo:


Ahora sí, tienes la tela, tienes al sastre, pero debes definir que clase de traje quieres. Desde la configuración (simple o cruzado) y el número de piezas (terno o de dos piezas) hasta cada uno de los detalles que lo harán más o menos formal (sí necesitas aclararlos, da click aquí) como los bolsillos, la solapa o las ventilas traseras. Elegir esto realmente es una cuestión doble: tanto de propósito como de estilo personal. Pues un traje puede ser más o menos casual/formal según los detalles que decidas colocar, haciéndolo entonces, más o menos versátil según sea el caso.


A la hora de escoger el estilo por supuesto, tienes acceso a detalles que te permiten controlar cómo usarás las piezas: el pantalón podrá llevar cintillas laterales y botones para que lo uses con tirantes, o bien las típicas trabillas para que uses el mismo con un cinturón. Tú decidirás.


IV. El Proceso: ¿Qué esperar?


Luego de escoger la tela, deberás pasar por varios procesos de medida. El primero y más importante permitirá a sastre hacer la chaqueta prototipo, misma de la cual se irán haciendo modificaciones a lo largo de cada prueba a la que asistas. El adquirir un traje hecho a la medida es un proceso que requiere paciencia, pero que vale la pena. El dominio de cada detalle es crucial y si el sastre que has elegido es un perfeccionista (y escucha tus inquietudes y sobre todo, lo que quieres para tí) se tomará su tiempo para entregarte un producto que valdrá la pena. Según el sastre, deberás asistir de tres a cinco pruebas en períodos variables, pero ninguna sastrería debería tardar más de un par de meses en entregarte el producto final.



Durante cada prueba podrás observar cómo la chaqueta y los pantalones prototipo van cambiando para convertirse en aquello que esperabas desde un inicio y por supuesto, al llevar las cosas encima, puedes transmitir tus sensaciones al sastre: esto está muy apretado, esto está flojo, esto está bajo, alto, etc, de manera tal que tú mismo controlas el proceso que lleva al producto final. Es un proceso de comunicación abierta en el que debes estar cómodo trabajando con el sastre.



V. La entrega final:


Esta es definitivamente la parte más emocionante del proceso, pues es aquella en la que finalmente se cristalizan las semanas de espera, las tomas de medidas, las conversaciones y la comunicación con la sastrería y sobre todo en que al final tienes esa pieza hecha 100% a tu silueta, tal y como la diseñaste y la viste en tu mente desde un inicio cuando escogiste la tela. Es el momento en que finalmente te entregan tu traje y creeme cuando te digo, hay pocas sensaciones como esa.




Encuentra tu estilo.


-A

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