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La Ropa de Campo también es elegante

Actualizado: 4 mar 2021

Practicidad. No es lo primero que se viene a la mente a la hora de pensar en un atuendo elegante o clásico. Lo cierto es que ambos conceptos no están peleados en lo absoluto, sino que al contrario, se complementan bien y que mucha de la ropa y las telas que hoy consideramos como pilares fundamentales del estilo sartorial, tienen un antecedente y un origen en la practicidad. La gabardina tiene su máximo éxito en la Primera Guerra Mundial. La sahariana o chaqueta de safari en la exploración de África. El tweed en la cacería británica.

Sobre la Sahariana o la Gabardina no hablaremos hoy aquí, ya que al ser piezas de gran importancia en el guardarropa sartorial, ameritan un artículo por sí mismas, no obstante, ello nos deja aún un campo enorme de que hablar, pues entre todas las opciones que leerás hoy, sin duda encontrarás cuando menos una manera de elevar tu guardarropa casual y sin duda, retomar una inconfundible esencia masculina a la hora de vestir.


El Tweed:


Aquí no hablamos de una prenda, sino de una tela que se ha hecho famosa a través de los años debido a su resistencia y a la cual se le puede sacar mayor provecho en otoño e invierno. Hablamos del Tweed, que si bien es lana, la manera en que está tejida la hace más áspera, cálida y resistente a la humedad que la suave y sedosa lana peinada que encontraríamos en un traje, por lo que, en su momento, era la tela británica para deportes de exteriores y salidas al campo, lo cierto es que el Tweed, originario de Escocia (toma su nombre de hecho, del río Tweed) es desde el siglo XIX un clásico del guardarropa masculino.


Si bien la nobleza británica de antaño lo utilizaba para ir de cacería, montar o incluso andar en bicicleta, lo cierto es que nosotros, en la modernidad podemos usarlo para mantener el estilo y dar un toque más casual (y de campo) a nuestro atuendo durante los meses más fríos del año.


En cuanto a cómo lo podemos incorporar, lo cierto es que las opciones son muy variadas, la más sencilla y clásica sin duda es mediante una chaqueta, ya sea más bien parecida a una americana (primera imagen a continuación) o bien, una chaqueta de campo o de cacería (segunda imagen en adelante) que podrás combinar con pantalones de vestir, chinos y jeans (se lleva bastante bien con los clásicos en azul oscuro), elevando un atuendo casual con una prenda de sastrería.


Lo cierto es que no sólo puede incorporarse de forma completamente casual a nuestro guardarropa. Sobre todo para aquellos que viven en regiones cuyas estaciones estén marcadas y sus inviernos sean fríos, incluso podría convenirles (si va con su estilo) adquirir un traje de Tweed, que a pesar de la configuración más casual de la tela, no deja de ser la forma más elegante de incorporarla al guardarropa o bien, siempre existe la opción de añadir un abrigo para el invierno hecho de este material (Segunda Imagen)


Por último, debo mencionar que hay dos tipos de Tweed que gozan de especial prestigio: el Harris Tweed, producido en las Islas de Harris, al norte de Escocia y el Donegal Tweed, producido en Irlanda. Si te encuentras con algo hecho con esta denominación de origen, te aseguro que estás frente a un tweed de calidad.


Las Botas:

Las botas quizás sean lo más versátil de todo de lo que se hablará hoy. Dependiendo del modelo (que los hay y muchos) pueden llevarse con jeans e incluso con traje. No obstante, ya que el artículo de hoy se trata de Prendas de Campo, quisiera hablar de tres tipos de bota en particular, que tienen orígenes ecuestres, militares y actividades en exteriores, no obstante este origen, mantienen una gran elegancia y versatilidad modernas y yo diría que es un calzado hipermasculino debido a su origen tan relacionado con un pasado lleno de actividades señoriales. Como saben, hay tres tipos de zapatos que deberían ser la base del guardarropa Sartorial: Loafers, Oxfords/Derbies y Monkstraps. Pues cada uno tiene más o menos su equivalente en una bota, al menos funcional y estéticamente hablando.


Los loafers, zapatos sin agujetas, tienen su equivalente en la súper versátil bota Chelsea. Esta bota no sólo es la más sencilla de ponerse de las tres botas de las que hablaremos hoy, sino que el hecho de que puede usarse (en el color adecuado) lo mismo con jeans que con un traje de tres piezas en gris o azul oscuro, hace muy difícil el siquiera pensar en un atuendo del día a día en que no podamos usarlas. Tienen su origen en la Inglaterra de la época victoriana y sin duda son toda una estampa del caballero moderno.


Los Oxfords y Derbies tienen su equivalente en la bota de vestir o bota “brogue” (si tiene decorado) que no es más que versión más alta de estos zapatos, con agujetas, haciéndolos más altos y cubriendo el tobillo. En lo personal la versión equivalente del derby, que tiene sus orígenes en el campo militar es mi favorita de entre ambas (es el modelo que verás en la foto a continuación), aunque ciertamente es la más casual y de ninguna manera podría usarse en el código formal (y muy pocas veces en el de negocios).

En cambio, la versión más apegada al Oxford, las botas Balmorales (sobre todo en negro como las tienes a continuación) sí que podrían usarse con traje, pero son tan formales que no podríamos usarlas con jeans o chinos. a diferencia de las anteriores, en marrón y con el sistema de agujetas abierto.


Por último tenemos la Bota Jodhpur, el equivalente de los Zapatos Monkstrap. Son un favorito personal por su estética y versatilidad y en mi opinión combinan lo mejor de las botas Chelsea (su limpieza) con lo mejor de las botas de vestir (su legado y elegancia). Tienen su origen en los deportes ecuestres del Imperio Británico (desde hipismo hasta polo) y se distinguen por la hebilla que sirve para cerrarlas al envolver el tobillo. Quizás no sean tan prácticas como las Botas Chelsea, pero sin duda son elegantes. Pueden usarse lo mismo con jeans y chinos que con combinaciones del casual de negocios y trajes más bien casuales.




Las chaquetas y cazadoras de campo:

Quizás de todas las prendas del artículo de hoy, la cazadora de campo (Field Jacket) sobre todo en tejidos técnicos, sea la más moderna y la más alejada de la estampa Sartorial. No obstante ello no quiere decir que no pueda combinar con gracia tus atuendos casuales con jeans e incluso algunos dentro del código “Smart Casual” (como hace Johannes Huebl en la imagen a continuación).


La cazadora de campo es una prenda con origen militar. Por su aspecto podríamos decir que es la prima menos refinada de la cazadora sahariana, ya que como esta, posee varios bolsillos frontales, charreteras y una estética más bien práctica. Pero a diferencia de la sahariana, la cazadora de campo está hecha normalmente de tejidos más pesados, tiene cierre (una sahariana JAMÁS tendrá cierre) y en general llevará una estética ligeramente más casual. Es una prenda especialmente útil en entretiempo y a la hora de vestir casual cuando llueve si se posee una en tejido técnico-impermeable.



Las cazadoras en piel y ante:

Finalmente tenemos un enorme clásico. Con su origen en la aviación, sobre todo en la aviación militar, de la que se convirtieron en un icono, las chaquetas de piel son definitivamente una estampa del guardarropa casual masculino. Amigas sobre todo en los momentos casuales del entretiempo, se han mantenido como un símbolo del “chico malo” desde el final de la segunda guerra mundial. No en vano pensamos en James Dean, Paul Newman o Steve Mcqueen, todos íconos de la moda casual al imaginarnos un sujeto usando una cazadora de esta clase.




Lo cierto es que, al igual que la cazadora de campo, la cazadora de piel está más bien reservada para el uso casual (aunque podemos colarla en el código Smart de vez en cuando también) aunque en todo caso mi recomendación será, que trates de obtener un modelo limpio y clásico de chaqueta si es que planeas incorporarla a tu guardarropa.



La prima de la chaqueta de piel, en mi opinión ligeramente más refinada y con un aire sofisticado, es la chaqueta de ante. Con su textura, le da un giro completamente diferente a tus atuendos. Y en realidad, a los Astylers de más de 40 años, les recomendaría que en lugar de una cazadora de piel, se comprasen una de ante, dado que con ese look sofisticado, sin duda les irá mejor.


La diferencia entre las cazadoras de piel y ante, por mucho que ambas provengan del cuero, es el acabado. Las primeras tendrán un acabado brillante mientras que las segundas tendrán un acabado mate, ambas serán suaves al tacto, pero de manera diferente, el ante llevará la sensación de estar tocando gamuza o un acabado aterciopelado, mientras que la piel será tan suave como la de un zapato.


Allí lo tienes Astyler. esas han sido las estampas de campo y utilitarias para tu guardarropa del día a día, prendas clásicas tanto de sastrería como de calle que bien combinadas te darán como resultado un atuendo masculino y elegante aún en la más casual de las ocasiones. Yo me despido deseándote una gran semana y un buen paso en tu camino sartorial.


Encuentra tu Estilo.

-A


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