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Detalles que hacen la diferencia al vestir:

Actualizado: 15 mar

Sabemos que hay cuatro grandes principios básicos a la hora de vestir que hacen que nuestras prendas y atuendos nos favorezcan mejor (la talla, la tela, los colores y las capas en que se combinen) y que hay al menos una veintena de reglas y recomendaciones muy básicas que pueden afinar nuestro estilo de mejor manera. No obstante, hay algunos detalles que pueden refinar nuestro estilo de manera sencilla.


No usar enormes logos de marcas en la ropa:

El uso de enormes logos en nuestro atuendo no sólo no es halagador para nuestra imagen (así sea el logo de la marca más exclusiva del mundo) sino que nos resta algo muy importante en torno a lo cual gira el vestirnos: nuestra individualidad. Esta recomendación no quiere decir que tengas que deshacerte de esa polo con el pequeño cocodrilo o el jugador de polo en el pecho que tanto te gusta o aquella camisa con una regata, pero quiere decir que a la hora de comprar tus prendas trates de adquirir aquellas que tengan logos pequeños, discretos o ningún logotipo o marca enormemente visible. Claro está que si lo que quieres es hacer una declaración de poder económico con una playera de Supreme, Prada o Louis Vuitton no habrá quien te detenga, pero debes saber que no es algo considerado elegante o con verdadera clase en ningún círculo.



En este tenor debo darte un tip supremo para evitar que pases vergüenzas: si vas a comprar un traje, blazer o americana de alguna marca, sea cual sea, además de asegurarte de comprar algo de calidad, debes quitarle la etiqueta con la marca que lleva en la manga y en cualquier lugar visible en la parte exterior del traje, así como los hilos que lleva en la abertura trasera y en el bolsillo en que iría el pañuelo.

Siempre usa una chaqueta:

¿A qué me refiero con chaqueta? Básicamente estoy cubriendo un amplísimo espectro de prendas que pueden ir desde una chaqueta o un blazer hasta una cazadora de campo o una de piel. El llevar una chaqueta encima no sólo es una excelente manera de darle profundidad a un atuendo y en general de elevarlo a una categoría visual más interesante de lo que sería andar sólo en mangas de camisa o con el brazo descubierto, sino que también es una manera excelente de sacarle partido a lo mejor de la silueta masculina ensanchando la espalda, el pecho y los hombros. Ya sea de manera casual o formal, el llevar una prenda exterior sobre las que tocan directamente tu piel beneficiará tu imagen.



El calzado es tu mejor carta de presentación:

Si leiste nuestra Guía para comprar Zapatos de Calidad, recordarás la frase: “Después del rostro lo que las personas miran al conocerte son tus pies.” Y qué mejor manera de dar una primera impresión positiva que usando los zapatos correctos. Bien combinados en cuanto a color y estilo, pero sobre todo, bien cuidados. Si usas mucho tus sneakers, lávalos. Si has comprado un increíble par de zapatos, compra un buen cepillo y por supuesto grasa o crema y boléalos. El bolear tus zapatos prolongará la vida de la piel pues la humecta y en que caso de que sean zapatos marrones, ayudará a que desarrollen esa pátina natural que se hace con el tiempo, dándoles una gran personalidad y por supuesto, un toque único. Asimismo, a la hora de guardar tus zapatos, almacénalos con orden, sin aplastarlos (pues ello los deformará) y sobre todo, con pernitos o guardas que le pondrás por dentro (los mejores son de madera como los de la imagen abajo) para que mantengan su forma aun cuando no están en uso.




Usar un pañuelo de bolsillo:


Usar un pañuelo en el pecho de tus blazers, americanas y chaquetas de traje te ayudará a complementar tus atuendos y a darles, nuevamente, un punto focal interesante, además de darle un toque de sofisticación inigualable. Los más clásicos son de seda, lino o algodón y pueden ser la diferencia entre un atuendo plano y un atuendo creativo, con encanto. Hay tres maneras de usarlo que se consideran clásicas: el doblez presidencial, que es el más formal, en flor, que hace sobresalir las esquinas del mismo a manera de picos, formando una florecilla y por supuesto, el doblez simple, que deja que el pañuelo, con su curvatura se acomode al bolsillo. Los tres son muy elegantes y típicos, pero ciertamente no son los únicos y en realidad, el pañuelo de bolsillo tiene la ventaja de que, ultimadamente no importa si lo acomodas con precisión matemática o no, lo que importa es que se vea bien y añada color a tu atuendo.


El pañuelo y la corbata nunca deben ser exactamente iguales. Se ve muy poco creativo y es un delator para aquellos que no tienen idea de cómo combinar. Si compraste uno de esos kits que traen corbata y pañuelo hechos de la misma tela y patrón no los uses juntos. Tu pañuelo puede tener colores parecidos a los de tu corbata, pero NUNCA DEBEN SER IGUALES.





Los accesorios correctos, de la manera correcta:

Como ya se mencionó hablando específicamente del pañuelo de bolsillo, los detalles pequeños pueden darle toda una nueva perspectiva al atuendo que llevamos puesto, sin embargo, hay algunas recomendaciones básicas que debemos seguir y que vale la pena recordar:

I. Que tus pieles combinen: Esto habla de cómo tu cinturón, tus zapatos, la correa de tu reloj y alguna pulsera que puedas llevar en caso de que sea de piel deben combinar en cuanto a color. No se habla de una precisa exactitud, pero el tono debe ser cuando menos similar. Si tus zapatos son marrones, la correa del reloj, tus pulseras (si las llevas) y sobre todo el cinturón deberán ser marrones. Si son negros, negros.

II. Recuerda que tus accesorios deben ser el complemento de tu atuendo y no robar la atención o sabotearlo. El ejemplo más claro de esto me lo dio el pasado verano un buen amigo al que encontré un día. Llevaba una camisa en azul claro y pantalones chinos en beige, en sus pies unos sneakers blancos de piel. Una combinación de colores claros bastante casual y veraniega. ¿El fallo? Utilizó un cinturón negro que partía a la mitad el atuendo y desentonaba absolutamente con el calzado y los tonos que portaba. Le habría convenido incluso prescindir del cinturón antes que llevar un cinturón negro, que usarías más bien con tus zapatos más formales.

III. A menos que seas zurdo (es decir que escribas con la mano izquierda) el reloj SIEMPRE va en la canilla izquierda, sin excepción. Y para noches de gala aún los zurdos deben usarlo en dicha mano.

IV. La regla general indica que los metales que uses deberían combinar siempre (la argolla de matrimonio no cuenta) por lo que si vas a usar un reloj de caja plateada, lo mejor será que la hebilla de tu cinturón y el resto de tus accesorios metálicos (si llevas mancuernillas, pisacorbatas o un anillo) estén en la misma gama de metales, aunque esta regla es más flexible.


Estos pequeños tips te ayudarán a hacer la diferencia a la hora de vestir. Podrán sonar simples, pero su cumplimiento puede hacer que un atuendo simple se convierta en un atuendo elegante, masculino y sofisticado, con atención a las cosas y que le saque un gran partido a tus cualidades. Yo me despido, deseándote un excelente día en tu camino sartorial.


Encuentra tu estilo.


-A

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