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Cómo vestir una Polo de forma elegante

Actualizado: 16 ago

La playera polo es la prenda sport por excelencia del hombre moderno. Desde que la inventó René Lacoste (abajo) a principios del siglo pasado para jugar tenis (luego se pasaría al Polo y se convertiría en el emblema por antonomasia del mismo, adquiriendo su nombre) hasta nuestros días es un símbolo de sofisticación, frescura y estilo de vida activo.

Pero pasando de la lección de historia (ya la comentaremos en otra entrada) y sin discutir de marcas (ya discutiremos también si las polos Lacoste o Ralph Lauren valen lo que piden por ellas o si son mejores en algodón liso o en el tradicional piqué) responderé tres preguntas que a menudo me hacen:


I. ¿Se puede lucir elegante usando Polo?

II. ¿Se puede utilizar una Polo con una chaqueta, blazer o americana?; y

III. ¿Cómo incluyo la polo en mi guardarropa?



Todo esto te lo aclararé en este post. Empecemos por la primera pregunta:


¿Se puede lucir elegante usando Polo?


La respuesta es clara y contundentemente un SI. Todo depende del cómo la acompañemos y el color que escojamos. Realmente al usar una polo se recomiendan los sólidos o los patrones clásicos y sutiles, la talla (que no te quede excesivamente grande), el corte y el largo (hay polos diseñadas para llevarse fajadas por dentro del pantalón y otras no) serán elementos a tomar en cuenta también. Puedes acompañarla con jeans (unos jeans en blanco y una polo en algún color oscuro son una estampa clásica del verano, por ejemplo) chinos o directamente con pantalones de vestir y aunque no lo creas, si es la polo adecuada (en un color sólido) con un traje. Al usar una polo debemos siempre seguir las cuatro bases del buen vestir: Talla, Tela, Color y Combinación.




El outfit de mi elección para demostrar lo anterior lo acabas de ver. Pantalones chinos en Azul marino, horsebit loafers y cinto en piel marrón y en el centro del outfit, una Polo en Azul Rey con dos finas líneas en blanco que le dan un detalle ligeramente más casual y sport al atuendo. Este tipo de outfits los considero adecuados para aquellos días de verano en que tenemos que salir al mundo a realizar toda suerte de asuntos y tendemos a acalorarnos y quizás después tengamos que ir a una cena o al bar con amigos y no tenemos tiempo de regresar a casa a cambiarnos de ropa. La fotografía que acabas de ver es mi propuesta para llevar este atuendo de día. Si bien pertenece más bien al Smart Casual sino es que al casual de manera abierta, el revestirnos con ropa en color oscuro combinándola con zapatos le da vibras mucho más elevadas al atuendo que grita elegancia. Además, recordemos que no hay tiempo de regresar a casa a cambiarse, por lo que es un outfit perfecto para hacer la transición de día a noche con un pequeño truco que mencionaré a continuación.


¿Se puede utilizar una polo con una chaqueta, blazer o americana?



Nuevamente la respuesta es afirmativa, pero esta vez con un pequeño asterisco. Sí, puedes utilizar una polo con una chaqueta, blazer o americana, incluso con traje, pero ello no quiere decir que puedas usarla con cualquier traje, blazer o americana. el secreto está en utilizar el traje o chaqueta adecuados.


Véase también: ¿Todos los trajes son iguales?


¿Los parámetros? Nuevamente volvemos a las reglas del vestir: el corte, la tela, el color y los detalles del traje o americana nos darán la pauta. No podemos ponernos un traje de lana en negro con solapas en pico y bolsillos de raya con una polo, por más que sea una polo en un color sólido y una tela sofisticada. ¿Por qué? Es demasiado formal y simplemente la diferencia entre prendas se verá demasiado chocante. ¿Entonces qué podemos usar? Trajes y americanas en telas propias del verano como lino, algodón (o una mezcla entre ambos como en el traje color marfil de la imagen anterior) y lanas en tejidos más casuales como el fresco o el hopsack y por supuesto, dado que lo que nos interesa es mantenernos precisamente, frescos (por algo nos pusimos una polo en lugar de una camisa en primer lugar) por lo que buscaremos chaquetas con un hombro menos estructurado y por supuesto, con medio forro para llevar la espalda libre. En cuanto a detalles, realmente depende de la construcción de la chaqueta y de la vibra que esta de, pero evidentemente entre más formal sea la chaqueta más difícil será combinarla con una polo.

La clave para que el llevar la chaqueta funcione y destaque (y eleve el atuendo y lo haga transicionar mejor del día a la noche) es el color. En lugar de hacer lo obvio e ir a por un look monocromático (todo azul) saqué el romance más grande en la historia del estilo masculino y decidí ir por un Gris muy sutil y claro (perfecto para el verano) y por supuesto los detalles de la chaqueta, como lo son los bolsillos de parche, la solapa en muesca, el hombro ligero y la tela (una mezcla de lino con algodón que tiende a arrugarse naturalmente) le dan una vibra completa y absolutamente casual pero que grita sofisticación.


Aquellos de entre ustedes que son más detallistas, notarán la ausencia de pañuelo en el bolsillo del pecho. Esto es deliberado y atiende no sólo a la vibra casual del atuendo, sino al espíritu del mismo que nos permite jugar con los sólidos y dejar que el cuello de la Polo, con el detalle de las dos líneas en blanco, sea en la medida de lo posible el punto focal del espectador. Además es el lugar perfecto para poner las gafas de sol, si me lo preguntan.

Cabe mencionar que la clave del éxito y la comodidad mientras usé el atuendo que acabas de observar, no sólo fue mezclar los tres colores primarios del guardarropa masculino (Azul, gris y marrón) y usar la talla adecuada, sino realmente en las telas frescas de las prendas que lo compusieron la chaqueta de lino/algodón, la polo en Piqué de algodón orgánico (ya les hablaré de la marca después) y los pantalones de lana/algodón si que dejaron pasar el aire (que ese día por momentos si que soplaba como podrán notar por mi cabello desastroso) permitiéndome estar siempre fresco pese a que la temperatura era de 35 °C aquella jornada.


Así, que visto lo que has visto, pasemos a la última pregunta:


¿Cómo incluyo la polo en mi guardarropa?




Mi recomendación siempre será que comiences, si no los tienes, por los sólidos clásicos: azules, blancas, negras y grises; son las más fáciles de combinar y van prácticamente con todo. Pasado y dominado este punto, puedes comenzar con algún patrón o detalle sutil (como la que yo mismo usé para el post de hoy, con las rayas en blanco) o con el cuello en un color diferente; o bien con sólidos en algún color clásico menos común (marrón, borgoña, verde oscuro) antes de pasar a las polos de colores más fuertes y vibrantes, que la verdad sea dicha, son las más difíciles de combinar de manera plenamente elegante, aunque sí que es posible, por ejemplo una polo roja con un pantalón de vestir gris claro en lino o fresco o unos jeans blancos se ve de lujo, pero requiere bastante más pericia.




Mi recomendación siempre será que comiences, si no los tienes, por los sólidos clásicos

Vale la pena incluir varias polos en el guardarropa. Es una prenda clásica y atemporal y nos puede salvar en los meses de verano.


Esto ha sido todo por este Post Astylers, espero lo hayan encontrado útil y lleno de inspiración. Yo me despido, no sin antes recordarte:


Encuentra tu estilo.


-A





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