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Lo más importante a la hora de vestir

Actualizado: 15 mar

Cómo construir un buen outfit, primera parte


A menudo, aquellos que recién se interesan por el buen vestir o por su imagen en general, suelen preguntar ¿qué lo más importante a la hora de vestirse? ¿a qué deberíamos poner más importancia a la hora de adquirir las prendas de nuestro guardarropa?


La respuesta es la letra t. Dos de ellas exactamente. Talla y tela. Fuera de los demás elementos que son importantes para el caballero bien vestido, estos dos conceptos son los principales a tomar en cuenta a la hora de comprar cualquier prenda. ¿Por qué? Por que marcan lo que más nos importa a la hora de vestirnos: el cómo nos vemos y el cómo nos sentimos.


El ejemplo perfecto (y que siempre me ha gustado dar) para poner de manifiesto la importancia casi suprema de las dos T´s es el siguiente:


Supongamos que tienes dos hermanos, uno de ellos va a casarse en verano y organizará una gran fiesta, tú y tu otro hermano serán los padrinos. No será un evento particularmente elevado en cuanto al código de vestimenta: no necesitarás llevar smoking, un buen traje business como el que te pedirían llevar en cualquier oficina bastará para que cumplas con el código de la boda, como plus, al ser además padrino de tu hermano, él te ha pedido como único requisito que el color de tu traje sea gris.


Tú, como todo buen Astyler (dícese de todo caballero de buen gusto que lee este blog) has tenido una curiosidad sartorial por años, por lo que decides que finalmente harás una inversión, irás a con ese sastre que tanto te han recomendado y al fin te sacarás esa espina de mandarte a hacer un traje Bespoke, es decir hecho completamente a tu silueta. Vas a la sastrería y lo primero que eliges es la tela. Es un evento de verano, por lo que no dudas en preguntar por telas ligeras y respirables; el sastre, un viejo lobo de mar, finalmente te sugiere dos: una tela de lana tropical o fresco (una lana muy delgada y tejida para dejar pasar el aire) y otra en una mezcla en lino y algodón. Ambas en el color que necesitas. Finalmente te decides por el fresco, ya que el lino tiene estilo, pero sin duda se ve más casual y tú querías algo que pudieras usar en más de una ocasión, incluso llevar a la oficina para presidir una junta. El tiempo pasa, te hacen las medidas y pruebas pertinentes y finalmente el sastre te entrega tu traje. Se ve impecable. Y lo que es mejor, tu te ves excelente en él. Te hace lucir simétrico, más delgado e incluso más alto. Sin duda excelente.



Tu ropa debe verse bien y hacerte sentir cómodo al mismo tiempo, es la clave del por qué la Talla y la Tela son la base primordial de cualquier atuendo bien hecho.


En cambio tu hermano, que es un bohemio y es la clase de persona que deja todo de último momento, se confía. Él es más de llevar vaqueros (jeans) y hoodies todo el tiempo e invertir en un traje con ese estilo de vida le parece absurdo, más aun cuando sabe que su mejor amigo tiene un traje gris, pues lo ha visto usarlo en alguna ocasión, por lo que se lo pide prestado y pasa a recogerlo una noche antes del gran día. Colgado en el gancho el traje se ve bien. Gris oscuro, dos botones y hecho de una tela de aspecto ni pesado ni ligero. Sin embargo la misma es poliéster y el forro, también. Y no es precisamente el poliéster que usan Adidas y Nike en los jerseys que se utilizan en la Champions League, sino un poliéster barato que es muy aislante (le va a dar calor).


Finalmente llega el día de la boda. Tu hermano nunca contempló que su amigo era más alto y estaba en mejor forma física que él, al ponerse su atuendo se da cuenta que arrastra los pantalones del traje (que tendrá que doblar intentando hacer con alfileres que tenía en casa una valenciana hechiza) y al mismo tiempo la cintura del mismo lo aprieta y al cerrárselo -con mucho esfuerzo-, se realza su barriga haciéndolo ver con mucho más peso del que realmente tiene. La chaqueta del traje, mientras tanto, le queda grande (su amigo hace mucha espalda en el gym) y en el día más especial para tu otro hermano, parado junto a él y junto a tí, él da la imagen de un niño que le pidió prestado un traje a su papá y para colmo, la aislante tela lo hace sudar durante todo el evento. Tú, en cambio, permaneces fresco, bien vestido y das la imagen de alguien diligente, bien cuidado y responsable. Ambos sujetos están usando el mismo tipo de atuendo (un traje) incluso en el mismo color (gris) pero uno se ve mal y está incómodo y otro se ve bien y se siente increíble. ¿Por qué? Cuidó las dos sagradas T´s.


Pero la pregunta es ¿Las cuidarás tu?


Y aquí algunos de ustedes, queridos Astylers podrían decir "Oh claro A. menudo ejemplo, un tipo pide un traje prestado y otro va a que le hagan un traje al sastre. ¡Que dramático! No todos tenemos el presupuesto para que nos hagan un traje completo a la medida".


Y puede que tengas razón. No todo el mundo puede ir a que un sastre le haga toda su ropa (yo incluído) pero eso no hace lo dicho menos verdadero. Podemos sin embargo rescatar los principios para básicamente cualquier compra de ropa. Debemos fijarnos en que las telas de nuestras prendas sean de fibras naturales y nos ayuden al propósito para el que las queremos, si la prenda a adquirir es para un evento de verano deberás procurar que las telas sean frescas, esto es, que dejen pasar el aire, si son para la lluvia que sean impermeables o si son una respuesta al frío que nos calienten. Eso es vital. Huyamos de las prendas de poliéster o derivados del plástico; en nuestra ropa no deportiva vayamos en cambio por telas naturales, como el Algodón y todos sus derivados, la Lana, el Lino (un favorito personal para la estación caliente), el cashmere (en dado caso que tu presupuesto no sea problema) y demás telas tanto vegetales como de animales, de origen evidentemente natural. Pero no usemos sobre nuestra piel algo que bien pudo haber sido una botella de plástico, ya que no sólo es de calidad inferior, sino que normalmente se ve y se desempeña mucho peor. Por eso suelen ser más baratos (aunque muchas veces te los venden a un sobreprecio enorme en las tiendas de "High Street" y "Fast Fashion") porque durarán menos y te harán sentir ciertamente peor.


La talla es, asimismo y en cualquier compra algo vital. Definirá cómo se verá la prenda que estás comprando, si harás que tu silueta guarde simetría o no, o si trabajaras con tus proporciones o no, ademas, claro está de influir en la comodidad (creo que no debo recordarte que decides adquirir una talla menor a la que realmente usas, el llevar dicha prenda te hará sentir incómodo a la larga, porque seguramente te apretará).

Mi Consejo es que siempre que puedas ver al sastre después de alguna compra para que te ajuste las cosas mejor a tu figura hazlo, pero lo mejor que puedes hacer siempre es buscar la ropa que te quede exactamente a tu complexión, así cualquier cambio será mínimo. No te vayas con la idea de una talla en una etiqueta. Pruébate las cosas, sientelas. Tu ropa debe verse bien y hacerte sentir cómodo al mismo tiempo, es la clave del por qué la Talla y la Tela son la base primordial de cualquier atuendo bien hecho.



Esa fue mi reflexión sobre los dos puntos más importantes en cualquier atuendo Astyler. Si quieres continuar con la segunda parte de la Guía sobre las Bases del Estilo, que habla sobre colores básicos y cómo combinarlos da click aquí.


Si no es así me despido, no sin antes desearte un buen día y que como siempre, encuentres tu estilo.


-A

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